martes, abril 11, 2006

Nunca quise ser astronauta

Cuando sea grande me quiero llamar Marta. O Susana. Quiero tener dos anillos dorados en cada dedo y muchas cruces de oro colgando. Quiero ir los martes y los jueves a mi clase de declamación y los viernes a la de terapia de vidas pasadas. Quiero tener un marido que me lleve los domingos al Rowing Club, a almorzar con amigos, y algún que otro sábado al Colón a ver alguna ópera y hacernos los que entendemos algo. Creo que también me coparía leer libros de Brian Weiss y hacerme la inteligente, o por ahí algo de Ángeles Mastretta para hacerme la mujer moderna. Quiero tener cuatro hijos y que se casen, todos ellos. Quiero que- para el casamiento de la menor - me hagan un trajecito sastre celeste, pero medio brilloso, y un peinado con muchos rulos, bien arriba. También me cabe la idea de ir algún fin de semana a quintas de amigos y jugar un tenis.

No sé, me parece que las Martas y las Susanas tienen un par de claves sobre esta vida.

También me gustaría ir a misa de 9 los domingos y saludar al cura en el atrio. O por ahí tomar café con amigas y hablar estupideces. Eso sí me gustaría, mucho café y muchas estupideces. Pero entonces mi amiga Agus tendría que llamarse Silvia, y Pili tendría que ser Estela, Guada sería Carmen; Pachi, Raquel, Belu quizás Amalita, y así unas cuántas más. Hablaríamos de sus hijos toda la tarde y nos regalaríamos sales de baño para los cumpleaños.

Cuando sea grande quiero ir al cine de Recoleta y ver películas francesas y decir que son buenísimas. También quiero tener un poco de rouge rojo en los dientes y las uñas pintadas de rosado.
Cada tanto me pintaría ir a un acto del colegio de mi nieto mayor y después, cuando termine, tomar más café y masitas en una confitería cercana, comentando lo grande que está. Quisiera ir de vacaciones a la playa, y tener un traje de baño oscuro con un broche color cobre en el medio y ser un poco gorda pero no tanto.
En suma, quiero ser una señora espléndida. Poco estoy haciendo para lograrlo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay querida, el nombre Silvia no es de mi agrado. ¿No te parece mejor Filomena? Para mi estaría regio. El sábado a la tarde te llamo para jugar a la canasta y comer unas masas. Chau chau!

Anónimo dijo...

aquí algunas claves para ir practicando y lograrlo algún día:
-aprender a diferenciar un tapado de piel sintética (que horror!) de uno verdadero.
-acostumbrarse a combinar cartera y zapatos, elemental.
-averiguar donde queda la institución de caridad más cercana (es muy de señora bien hacer donaciones a nuestros hermanos más necesitados).
-ir periódicamente a la peluquería a hacerse los pies, las manos y la tintura.
-ver Utilísima Satelital y aprender a hacer bricolage, decoración navideña y estampitas para primera comunión.
Con esfuerzo y dedicación todo se logra en la vida, trabajando duro para seguir estas instrucciones te darás cuenta cómo tu nivel de esplendor se incrementa día a día.