Dos seres cuentan su nacimiento, su aprendizaje y su desarrollo hasta su constitución como seres sociales, a partir de las reglas y normas vigentes que la sociedad les presenta para su mejor inclusión.
Ni la aceptación ni la transgresión de dichas reglas los completa.
¿El hombre ha venido al mundo para otra cosa?
¿Para algo que quizás el arte intenta recordarnos…?
Programa de la obra ‘Incriminados’, de Peter Handke
Él ha sabido mirarnos y decirnos: “es ahora”.
La promesa no quedaba para una vida lejana ni pantanosa. Nos pedía que nos levantáramos y que andáramos. La luz apagada y un silencio como de sepulcro. No había miedo, sólo aguas. Vapores coloridos como mantas.
Los poros parecen inmensos así.
Nada es igual.
En sus infinitas combinaciones nacían monstruitos bondadosos. La cinta ya está corriendo y las manos son dos hielos. Supo que hubo habido un rey. Supo que no estaba más, y claro: la suerte estaba rodando.
Él ha sabido mirarnos y decirnos:
“es ahora”.
miércoles, julio 06, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


2 comentarios:
Acabo de descubrir una sonrisa porque se siguen trazando líneas mágicas en el Mapa, tras el temor de que en un momento toda la cartografía se hundiera un mar de lágrimas, por su pérdida; y aun así hubiera seguido siendo tan maravilloso, tan Atlándida. Acabo de leer el nuevo post, después de saciar un poco ese ataque de Woody Woody que me dio, aunque sin París romántico y estereotipado -según comentaron-; ¿y, vos sabés? Justo, justo, con jazz de fondo, el personaje escritor que actúa y encarna Woody va y les dice a los personajes que creó en sus cuentos y novelas, que tanto tienen de él y de su entorno -que, sin dudas, incluye al arte que sintió y siente-, Los quiero a todos. De veras. Me han dado los momentos más felices de mi vida y a veces me han salvado la vida. Ahora veo que me han enseñado mucho. Estoy muy agradecido… Para mí es un personaje muy interesante. Un tipo que no puede funcionar en la vida y sólo puede funcionar en el arte. De cierta manera es triste, pero es gracioso a la vez…
Y después, se sienta a teclear en una máquina de escribir. Y antes y durantes, sigue Me gusta, un personaje que es demasiado neurótico para funcionar en la vida y sólo puede funcionar en el arte. Apuntes para una nueva novela… Rifkin hace tiempo llegó a una conclusión: toda la gente conoce la misma verdad. Nuestras vidas consisten en cómo elegimos distorsionarlas. Sólo su escritura era tranquila. Su escritura que, de varias maneras, le salvó la vida.
La suerte es como el Four de Trance, si esperás pasa volando. Tenés que agarrarla mientras puedas, le había dicho sin enroque el hombre de vidrio y pincel a Amélie, y acá fusioné esa tonalidad parisina, con retórica cromática rojoverde, sin la que no contrasta niúyorc.
La suerte está rodando en los ahoras, cuando Woody la rueda, cuando la dibuja Mapa letrada o escénica y cuando cuántos más la crean, se crean, se creen, al jugarla sintiendo esas brillantes noluces gigantes previas, y quizá, contemporáneas y posteriores.
Capaz que es cualquiera, o pongo esto sólo porque terminé de ver esa de Woody en una pestaña y empecé a leerte en la de al lado, y no pude evitar que ambas convergieran en la misma mirada… Ojo que sabe que Nada es igual.
P.D.: Soy homosexual
Publicar un comentario